sábado, 17 de octubre de 2009

LA SALUD EN OTOÑO

Vitamina B12 : sin ella, el corazón no funciona

Hidrosoluble, también llamada cobalamina (cobalto), la vitamina B12 es uno de los aportes alimenticios más enriquecedores al tiempo que imprescindibles. Sin ella, el corazón, no funciona. Además, tanto el sistema nervioso como el cerebro, no llegan a desarrollar de forma adecuada sus funciones. Su ambivalencia permite encontrarla de distintos modos y potenciando la fórmula activa mediante la cianocobalamina y la hidroxicobalamina. Su carencia, se paga.
Sus fuentes son de origen animal. Los principales alimentos que lo conforman son las vísceras (riñón, hígado, por ejemplo) así como gran variedad de lácteos, huevos y cierto tipo de carnes como el pollo. De los pescados sobresale el atún. En el mundo vegetal su aparición es casi nula por lo que, aquellos que solo recurren a las fuentes de origen vegetal, sufrirán una ausencia de la misma teniendo que compensar aporte con otros componentes.

La vitamina C, propiedad de propiedades

Actúa en el sistema óseo, favorece la formación del colágeno y fortalece la dentadura. Previene las infecciones y potencia la absorción de hierro en dosis óptimas para el organismo. Además se establece como una protectora de vitaminas como la A y la E evitando su correspondiente oxidación, del mismo modo que en algunos de los compuestos la vitamina B tales como la riboflavina o el ácido fólico. Hablamos de la vitamina C, la madre de las hidrosolubles.
‘Enemiga' de los alimentos de origen animal, se asienta por tanto en los provenientes de los vegetales y frutas. Desde las coliflores o las coles hasta los pimientos, las espinacas o las papas se presentan como excelentes cobijos para esta vitamina, en la primera de las fuentes portadoras. En el segundo de ellas, el perteneciente a las frutas, melón, piña, manzana o la naranja, son sus principales asentamientos.

Sin vitamina B, no hay cuerpo que se mueva

Una vez desarrollado todo el campo de las vitaminas liposolubles (A, D, K y E), SaludIdeal.es se adentra en el universo de los compuestos pertenecientes a las hidrosolubles. La primera de ellas será la vitamina B. Está formada por ocho compuestos (tiamina, riboflavina, niacina, ácido pantoténico, piridoxina, biotina, ácido fólico y cobalmina). Su actuación es conjunta y actúan para el buen funcionamiento del organismo. Al disolverse en agua, la asimilación es rápida, pero también su pérdida por lo que es necesario ingerir diariamente alimentos que la contengan.

¡ Ojo con la vitamina A!

La vitamina A, última del grupo de las liposolubles que ha sido analizada en los últimos días desde el portal de SaludIdeal.es. Su presencia atiende tanto a los alimentos de procedencia animal, a través de los cuales aparece como el famoso retinol, así como aquellos de origen vegetal a los que se presenta como una provitamina A (carotinoides entre los que sobresale el beta caroteno). Su adecuada dosis se asienta como indispensable para la regulación del funcionamiento del organismo. Pero es preciso citar que su exceso (hipervitaminosis), eleva el riesgo de sufrir ciertas complicaciones en el sistema nervioso, reducción de la densidad mineral ósea y fomento de elementos anómalos en órganos como el hígado.

La vitamina D, aliada de los huesos

Perteneciente al grupo de las liposolubles y potenciada por el organismo tras la exposición a los rayos ultravioleta, la vitamina D se asienta como una de las imprescindibles para el quehacer diario del ser humano. Su presencia en los alimentos es variada, siendo los de origen animal los más ricos en esta vitamina. En la mayoría de los casos, éstos tienen una función precursora, es decir, convierten en vitaminas aquellas sustancias una vez se metabolizan en el propio cuerpo. Los lácteos son ricos en ésta así como la yema de huevo y aquellos aceites provinientes del hígado de pescado. Al absorber tanto el calcio como el fósforo en el intestino, potencia su acción en la estructura ósea. Además, es uno de los mejores remedios para tener una sana sonrisa al actuar directamente sobre los dientes.En sí, todos los alimentos están compuestos de distintos precursores tales como y el ergoresterol ( procedencia vegetal) y el 7-dihidrocolesterol (procedencia animal), los cuales, obedecen a la acción de los rayos solares para poder convertirse en provitaminas (sustancias que son transformadas por el metabolismo para aprovecharse como vitaminas).